¿Qué significa tener al “Che” en nuestro parque?

En el Parque Urbano de San Juan (Telde) se levanta un busto del Che Guevara, figura que sigue abonando un intenso debate en el municipio. Muchos vecinos consideran que este monumento no representa la historia del municipio, ni los valores compartidos por su comunidad, y lo observan como un elemento ajeno a su propia identidad.

La instalación del busto plantea preguntas: ¿Por qué se erige en un espacio público tan transitado una imagen que no guarda vínculo evidente con Telde? ¿En nombre de qué ideales? Hay quienes sostienen que el Che simboliza un modelo de lucha que puede inspirar, pero también hay quienes consideran que se le vincula con episodios de violencia y represión, lo cual choca con la democracia local.

Mientras tanto, el Ayuntamiento guarda silencio o tarda en actuar: la petición formal de retirada lleva meses sin resolución. Esa inacción alimenta la percepción de que en Telde no todos los símbolos son revisados con la misma exigencia, o que la participación ciudadana en definir lo que se exhibe en el espacio público tiene poco margen.

Cuando el parque debía ser un ámbito de encuentro, ocio, comunidad, se convierte también en escenario de tensión simbólica. Y eso no es un asunto menor: los espacios públicos expresan lo que una ciudad valora.

¿Y si cambiamos la figura por alguien de aquí?

Propongo mirar h6acia uno de nuestros, todavía hoy, poc6o reconocidos: Gregorio Chil y Naranjo, nacido en Telde en 1831, médico, historiador, antropólogo, cofundador de El Museo Canario, comprometido con la investigación del pasado insular y la cultura local. 

Chil y Naranjo no buscó el protagonismo de los grandes escenarios del mundo, pero sí construyó parte de nuestra identidad desde la humildad, el estudio, la donación de bienes para fines sociales en Telde y su isla. Su vida y obra están estrechamente vinculadas a la ciudad y al archipiélago.

¿No sería más lógico y simbólicamente justo que, en lugar de un busto que muchos ven como ajeno, el Parque de San Juan albergara una figura que realmente represente a Telde, con sus matices, su historia, su futuro? La ciudad tiene héroes propios y merece homenajearlos con respeto, sin que el símbolo sea un motivo de controversia permanente.


Reflexión Pulso Canario

La identidad de una ciudad no se construye solo con grandes nombres o figuras globales, sino con personas que hicieron lo suyo aquí.
Telde debe decidir qué quiere reflejar en su espacio público: ¿símbolos que dividen o figuras que unen y representan?
Cambiar un busto no es borrar memoria, es actualizarla para que muchos más la reconozcan.
Por Daniel Ponce | Pulso Canario

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