Jinámar recuerda al fundador de bandas: un legado que sigue sonando

El barrio de Jinámar rindió homenaje este 1 de noviembre a Óscar Castellano Cabrera, una figura clave en el movimiento de bandas de cornetas y tambores de Gran Canaria. El acto, organizado por el Club Deportivo Vallinamar, incluyó un pasacalles por la calle Fernando Sagaseta y un emotivo encuentro de familiares, compañeros musicales y vecinos que quisieron reconocer su legado.

Castellano fue más que un director de banda: fue mentor, asociacionista y constructor de comunidad en un barrio que ha sabido encontrar en la música su refugio y su orgullo. Sin embargo, mientras se desfilaba con uniformes y tambores, la infraestructura cultural de Jinámar sigue necesitando atención: los ensayos se realizan en locales con filtraciones, los instrumentos esperan reparaciones y muchos jóvenes talentos no tienen becas o ayudas para seguir su camino.

El homenaje puso en valor la historia, pero no debe quedarse ahí: recordar sirve, pero actuar da sentido al recuerdo. Si valoramos a quienes crearon espacios de cultura popular, debemos exigir que esos espacios sigan vivos, accesibles y apoyados.

Reflexión Pulso Canario:
Celebrar a los íconos culturales sin dotar de futuro a sus proyectos es como tocar una marcha en un auditorio vacío. Jinámar necesita que la música siga sonando, no solo en memoria, sino en el aquí y ahora de cada ensayo, cada joven que entra y cada instrumento que se afina.

Por Daniel Ponce | Pulso Canario
Basado en información de teldeacualidad 

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