Música para los que se fueron, silencio para los que quedan
En el Cementerio de San Juan y el Cementerio de San Gregorio de Telde, los actos del Día de Todos los Santos transcurrieron bajo una ambientación inusual: desde las 7:00 h se abrieron las puertas y, además de las misas y visitas propias de la fecha, hubo música en vivo a cargo del Coro Góspel MLOU y de la Banda Municipal de Telde.
Mientras la jornada quería rendir homenaje a quienes ya no están, muchos de los vecinos que quedan aquí viven en barrios donde el recogimiento tiene poco de solemne: calles sin alumbrado, mayores solos, servicios públicos que llegan con cuentagotas. Se cuidan los dolores del pasado público, pero se ignoran las heridas del presente vecinal.
El contraste es evidente: música, flores y solemnidad para los difuntos; para los vivos, silencio administrativo, promesas escritas que no pasan del papel y vecinos que se preguntan cuándo tendrán un barrio digno para ser recordado.
Reflexión Pulso Canario:
Mientras las bandas tocan y los políticos posan con las flores, la verdadera vida de los barrios sigue esperando. La memoria de los que se fueron no debería tapar la desmemoria de los que siguen aquí. Celebrar sin actuar es un lujo que los vecinos no pueden permitirse.
Por Daniel Ponce | Pulso Canario
Basado en información de TeldeActualidad
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